jueves, 10 de marzo de 2011

A la vuelta con el " cachete"




Hola a tod@s,

esta semana, con una serie de amigos, algunos relacionados directamente con el ámbito de la educación y otr@s con no tanta relación con la educación nos ensalzamos en un debate que parecía estar superado hace tiempo pero me da la sensación y por eso escribo dicha entrada en el blog que no es así. Me refiero al tan famoso " cachete", " coscorrón"...o como quieran llamarlo.

En un artículo de El País sobre esta cuestión se dice lo siguiente:

"El Gobierno se había comprometido a hacerlo y lo ha incluido en esta ley. La ley despejará cualquier duda, al reformar el artículo 154 y subrayar el respeto a la integridad "física y psicológica" del menor. Junto a éste, serán modificados otros artículos del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil. La nueva ley pretende cerrar las rendijas de la legislación actual sobre menores, en ocasiones dispersa". ( El país 2007)

Es decir, estamos hablando que desde el año 2007 esa conducta tan típica de algunas familias y demás agentes educativos esta regulada por ley. Sin embargo, la realidad es muy distinta y lo más que me preocupa es que la mayoría de las personas con las que he tenido oportunidad de hablar sobre este tema ( una media de entre 20 y 26 años), todos están de acuerdo en esa conducta, ya que según ellos un buen " sopapo" a tiempo es la solución a muchos de los problemas que tenemos con los adolescentes de hoy ( como si ellos fueran unos angelitos). Y por supuesto, lo más triste de todo esto que es mucho son futuros maestros, pedadogogos, etc.

Se me plantean por supuesto varias preguntas. ¿ Como profesionales de la educación no tenemos más recursos que el "cachete" para lograr nuestro objetivo? ¿ Sería necesaria una escuela para la familia, no? ¿ Cómo es posible que unos jóvenes de tan sólo 20 años piensen eso? ¿ Tenemos que dejar únicamente la responsabilidad de la educación a las familias?

Se me plantean multitud de preguntas, imposible llegar a todas ellas, pero de éstas que he nombrado me voy a responder a mi mismo.

Algo mal se está haciendo en las facultades de educación y en los colegios para que los profesionales de la educación piensen lo mismo.
Y por supuesto que se necesita una escuela para la familia. ( yo no puedo dejar tranquilamente la educación de un niñ@ en manos de un fascista o maltratador.

Para terminar una cuestión, hay que posicionarse. No me vale decir que depende de la " fuerza del cachete", ¿ Quién mide eso? Es muy fácil estar entre las dos opciones y no posicionarse realmente en una, así que yo digo NO AL CACHETE, a ningún tipo.


5 comentarios:

JUAN PABLO HDEZ. RAMOS dijo...

Creo Carlos que ese tema no esta cerrado, y sinceramente pienso que es una cuestión muy interesante y en la que influyen muchos factores,como el hecho de que el alumno por ejemplo emplee la violencia, entonces ya estaría justificado?no lo se. Me gustaría haber participado en esa conversación y espero tratar el tema personalmente contigo. Eso si, te adelanto que creo que no debes juntar la política, porque creo que habrá partidarios del sopapo que sean fascistas como comunistas, o solo los fascistas como dices tu emplean el sopapo. Así mismo, no capto el símil de la violencia de genero,no lo veo adecuado. Estoy a favor del NO Al SOPAPO, pero creo que debemos ponerle a esa actitud una base pedagógica.

Silvia Avís Sánchez dijo...

El tema está dando de sí por lo que veo...
Carlos, como futura educadora a la que están continuamente bombardeando con técnicas diferentes de modificación de conducta y a la que como al resto de compañeros nos enseñan en la carrera a solucionar las cosas sin cachetes; tengo que posicionarme en el bando de "NO AL CACHETE", por todas las razones que tu has dado y por otras más como que un tortazo nunca puede ser positivo, no se aprende nada de el, no aporta ningún tipo de información...tiene un efecto inmediato pero a la larga tendrá que ser dado con mas intensidad, más a menudo o mas cantidad para que siga funcionando y tenga el mismo efecto; y como tu bien dices ¿dónde está el limite?

Por otro lado, mi indecisión a posicionarme en uno u otro bando viene porque al igual que seré futura educadora, algún día puede que también sea futura madre,y no se si lograré defender con la misma intensidad mi posición contraria al "sopapo". De todos modos creo que influye mucho el tipo de educación que cada uno haya mamado en casa, y lo cierto es que muy pocas personas conocen técnicas o recursos a parte del cachete y en cambio luego todos se atreven a hablar de educación...

Carlos González Ruiz dijo...

Siento que me escrito pueda llegar a tanta confusión: lo único que quería decir era que no podemos dejar única y exclusivamente la educación a la familia ya que nos podemos encontrar con fascistas, comunistas, etc etc.
Con respecto al símil, lo decía tanto de hombre como mujer. Si eso esta prohibido desde hace tiempo porque no con el niñ@?.
Me alegro de tu no al sopapo y de ponerle una base pedagógica como bien dices.

JUAN PABLO HDEZ. RAMOS dijo...

Me gusta más tu postura del comentario. No sé porque me da a mi que te sacaron un poco de tus casillas el día de la mencionada conversación y te desahogaste en el post. Por cierto, a mi en mi casa me dieron alguna vez algún sopapo y ahora mismo, se lo agradezco a mis padres. Sin embargo en el colegio... NO AL SOPOPA DEL PROFESOR, VIOLENCIA NUNCA!!!

Jorgito dijo...

Hola Carlitos, como ves escribo en tu blog. El tema ya sabes que me parece muy interesante, y mi opinión la sabes, pero te la dejo para que todos podamos analizar, criticar y construir nuevas visiones que no radiquen en que tenemos la razón única y exclusiva sino que todo tiene un punto común y que las matizaciones dependen de cada persona.

Mi postura está claramente a favor de que ha de existir la opción de lo que tú has denominado "cachete", lo cual no quiere decir que cachete sea sinónimo de pegar en su término más literal, si aplicable a una posibilidad correctiva en aquellas personas que estén en formación y no cuenten con las habilidades y extrategias cognitivas desarrolladas (niños) para asimilar social, democrática, crítica o reflexibamente la no realización o modificación futura una conducta que vaya en perjucio suyo o de cualquiera que esté a su alrededor. Está claro que hay que agotar todas las posibilidades existentes de carácter más pedagógico que tengamos a nuestro alcance para fomentar en los niños una capacidad crítica y previsora de las consecuencias de sus acciones, y siempre encaminarlas hacia lo que se considera beneficioso para el conjunto niño-sociedad, pero en los momentos puntuales (y repito), puntuales en los que una situación requiera de una intervención relacionada con "cachete" sea el educador (tutor, padres, hermanos, profesores,...) el que valore si es adecuado o no y apoyarla en otras técnicas como el diálogo posterior, etc.

Para que esto no de lugar a demagogia sobre "quién mide el cachete" o "y si le damos libertad a los padres puede que lo que se den son palizas", etc. Se entiende como "cachete" una correción moderada que afecta de forma directa en un comportamiento negatico con el fin de provocar reflexión sobre dicha acción negativa y el cambio futuro de las mismas, todo ello sin la búsqueda con premeditación de un daño físico, sino más centrada en la simbología que ello representa para la transformación o eliminación de la conducta.

Vaya parrafada que me he marcado, jajajaja.

Nota: Gracias Carlos por hacernos reflexionar sobre estos temas, las útopias de la educación es las que hacen mejores personas. Seguiremos aprendiendo socialmente, que es como verdaderamente nos hacemos educadores. Gracias